domingo, 19 de febrero de 2017

...UNA SILUETA Y NUESTRO REENCUENTRO....

La noche estaba lluviosa. Cloe corría de prisa a su casa.
Intento incorporarse, pero no pudo hacerlo. La silueta se acercaba ya. Grito ¡ayuda! pero nadie la escucho. La sombra estaba frente a  ella. Ya no pudo hacer más. Solo tomo la decisión de permanecer inmóvil y cerrar los ojos.
El ruido de los pasos  se detuvieron frente a ella. Con zozobra abrió los ojos y ahí estaba…


Era Cloe, una estudiante de quinto semestre de la preparatoria de Londres, era un día muy especial: 12 de noviembre.
Asistía a clases de literatura inglesa, sentada y con la mirada fija en un cuadro. Llego Eitan cubriéndole los ojos con sus manos y le susurró al oído: Cloe, ¿recuerdas? 12
Cloe sonrió y quitándole las manos de su cara, volteo y le dijo:
12…. ¡el mejor día de todo el mundo  mi cielo!

La tomo de la mano acercándola a él y le dio un tierno beso en la mejilla
-          Como pasa el tiempo Cloe, ya tres años juntos dijo Eitan.
-          Ha sido maravilloso todo este tiempo a su lado, comento Cloe.
¿Podrás salir esta tarde para festejar juntos nuestro aniversario?
¡Claro! Respondió Cloe con tono entusiasmado.
¿Paso por ti a las 5 cariño? Pregunto Eitan seguro de escuchar  una afirmación.

Ambos volvieron a su casa para realizar los pendientes en su hogar y prepararse para, mas tarde, reunirse de nuevo.
Cloe paso la tarde recordando los momentos bellos que había pasado con Eitan. Terminadas sus labores, comenzó a arreglarse para estar lista.
El reloj marco las 5:00. Cloe estaba más que lista cuando sonó el timbre de su casa.

Su mama Hellen abrió la puerta y grito:
Cloe, baja. Eitan ha llegado.
Cloe descendió por las escaleras. Lucía un vestido corte princesa color azul marino y se había rizado el cabello.
No puede estar más hermosa: pensó Eitan. Quien se quedó impresionado y sin habla.
Luces muy bien Eithan. Comento Cloe.
Tú pareces la más bella de las princesas, respondió Eithan.
Cloe se despidió de su mama dándole un beso en la mejilla al tiempo que decía: volvemos pronto mama.
Eitan La tomo de la mano, dio las buenas tardes a su mama y juntos se aproximaron al auto. El caballerosamente, como siempre, abrió la puerta del coche para que Cloe pudiera abordarlo.

Se dirigieron a un jardín. Una vez que llegaron a él, Cloe observo que el jardín estaba decorado como para una película romántica: un camino al centro con pétalos de rosas y rodeado con pequeñas velas, a luz era tenue y hacia agradable el ambiente. Al final del camino había una pequeña mesa puesta lujosamente con una botella de champagne y un mesero al lado de ella, invitándola a tomar asiento. Y así, comenzar a degustar una deliciosa cena a la luz de la luna y de las velas.
Eitan se comportó como todo un caballero enamorado.
Disfrutaron la cena que el mesero atentamente les sirvió, casi no cruzaron palabra. Solo se miraban y sonreían.
Al terminar, Eitan la llevo al camino de rosas y se escucharon suaves notas musicales. La canción era: “All of me”. Esa era la canción con la que se habían conocido por primera vez. Bailaron hasta que la música termino. Con delicados besos y susurros al oído, Eitan le decía a Cloe, lo mucho que la amaba y le agradecía el tiempo que han estado juntos.

Terminando la canción, caminaron rumbo a un puente. Una vez que llegaron, Eitan saco un pequeño candado con llave de su bolsa, se lo dio a Cloe y le dijo:
Así como este candado, al cerrarlo con la llave, nuestro amor quedara sellado por el resto de nuestras vidas. Porque esto que sentimos, es más fuerte que todo lo existente en nuestro alrededor. Quiero que nunca olvides lo mucho que te amo. Cerro el candado y tiro la llave al rio. Se miraron fijamente, terminando la escena con  un tierno beso y un abrazo. Así permanecieron por unos minutos. Cloe lloraba de la emoción: jamás olvidaría ese momento.
Volvieron al auto, viajando de regreso a casa por la oscura noche. Cloe agradeció a Eitan diciéndole: aun  cuando no esté cerca de ti, el cielo de mis ojos lo podrás mirar siempre volteando la vista hacia arriba. Yo siempre estaré ahí.
Ambos se unieron para darse un beso, fue entonces cuando Eitan perdió la noción de la carretera y solo volvió en si al escuchar el ruido de un motor acercándose, estaba muy cerca el camión y se estrelló contra ellos, expulsándolos fuera de la carretera y haciendo girar el auto, conforme iban descendiendo.
Cloe abrió los ojos, no sabía cuánto tiempo había pasado. Recordó lo ocurrido y rápidamente volteo para mirar a Eitan. Pero viéndolo muy lastimado solo atino a llamarlo por su nombre cuando  su cuerpo se desvaneció y vio una luz blanca. No supo nada más.
Transcurrieron largos meses para los padres de Cloe, quienes todos los días rezaban por que su hija despertara y todo volviera a la normalidad.
Ambos estaban muy tristes, Cloe era hija única. Hellen y Fredek sufrían mucho al ver a su hija en el hospital y habían perdido las esperanzas de que despertara.

Sin embargo, llego un día, el que menos esperaban, Cloe volvió en si abriendo los ojos y diciendo: ¡que estoy haciendo aquí!

Hellen con lágrimas en los ojos y entusiasmada le grito al doctor para que la asistiera y ayudara con su hija.
El doctor les pidió que salieran un momento para que el la revisara diciéndole que más tarde los dejaría entrar de nuevo.

El doctor salió del cuarto, los padres de Cloe se acercaron a él. El medico les comunico que gracias a Dios Cloe había despertado, sin embargo, ella no recordaba nada. Debido al golpe que recibió en la cabeza ella había perdido el conocimiento y sus recuerdos se habían quedado ocultos. No sabía quién era ni quienes eran las personas que habían salido del cuarto.
El galeno les aseguro que era cuestión de tiempo para que Cloe comenzara a recordar. Que tuvieran paciencia y que los cuidados que le otorgaran  servirían de mucho para ayudarla en su pronta recuperación.

El doctor dio de alta a Cloe. Sus padres la llevaron a casa y apoyaron a su hija en todo. Transcurrieron un  par de meses pero Lamentablemente ella no recupero la conciencia.
Se volvió una joven tímida y temerosa. Optaba por no tener amistades cerca de ella

Sucedió un día que Cloe había salido por la tarde a la biblioteca, las horas se le pasaron rápidamente. Le pregunto al bibliotecario: ¿que día es hoy? A lo que el  respondió es 12 de Noviembre. El recuerdo de Eitan esperándola en la puerta de su casa y la romántica cena volvieron a su mente. El baile, los pétalos, las velas, el puente, el coche…
 La lluvia arreciaba fuertemente, era hora de regresar a casa. La noche caía ya. Ella desesperada solo quería regresar a casa. Quería recuperar su vida, a su amor.
Corrió desesperada a su casa, emocionada, triste, lloraba, reía, no sabía en realidad que era lo que sentía. Dos cuadras se hicieron una eternidad..….


Temerosa solo acertó a permanecer inmóvil. Abrió los ojos dudosa y con miedo.
Eitan estaba frente a ella. Le extendía la mano para que se apoyara.
Cloe sintió como si el tiempo no hubiese pasado. La misma mirada, su corazón latía de prisa. Con su ayuda, logro levantarse y abrazarse a él.

Habían salido sus padres al escuchar su llamada. Los cuatro entraron a la casa, Hellen acerco dos toallas  para cubrirlos. Cloe preguntaba lo sucedido en todo el año. Eitan respondía a sus dudas sin dejar de abrazarla.
El miedo había desaparecido, no así el fuerte latir de su corazón. Ahora sabía que es lo que sentía: emoción, amor, ansias de recuperar el tiempo perdido.
Luego del accidente, ambos fueron llevados hospital, Eitan sufrió lesiones en la cara y en el cuello. Despertó en el hospital preguntando por su novia. Las enfermeras lo tranquilizaron y dijeron que ella estaba bien aunque no podría verla, por el momento.

Cloe sufrió un fuerte golpe en el costado de su cabeza al golpearse con el vidrio de la ventanilla. Este se rompió y provoco múltiples rasguños en cara y manos de ella. El  golpe hizo que Cloe perdiera el conocimiento y  no lo recuperara sino hasta después de  mucho tiempo.

Así transcurrió el tiempo. Hasta que un día muy de mañana, Eitan recibió la llamada de Hellen diciéndole que Cloe por fin se había despertado.



ARIZBETH....CUENTO...

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