Poema:
Mi dulce soledad
Tan dulce como mi café
Mi única compañía
Sin un gramo de fe
Tú eres mi vida
Juega conmigo
Quédate cerca
Porque sin ti no vivo
Mi única amiga
Esfuérzate al máximo
Vive al mínimo
Respira profundo
Y quédate conmigo
Tan dulce como mis lágrimas
Soledad y nada más
Llora conmigo y con nadie más.
Ensayo: El celular
La vida de los jóvenes, el anhelo de los niños, la destrucción de los viejos.
Vivimos en una sociedad que quiere todo fácil sencillo, no podemos terminar una oración sin antes contestar algún mensaje, subir algún nivel de cualquier juego o simplemente ver la hora.
La familia no te escucha, entonces ve a tu cuarto y enciérrate no importa cuánto tiempo este ahí, mientras tengas luz eléctrica para recargar, no importa cuántos intenten secuestrarte, nunca sales de casa y no eres de familia rica, no importa cuántas relaciones tengas, si conservas tu privacidad solo tu sobarás tus datos, no importa cuanta tarea tengas, al final no la harás, al final terminamos sin hacer todo lo que teníamos planeado, al final siempre dependes de una sola cosa; tu celular, y de eso se trata, nos agrada la forma en la cual le confiamos secretos, nos guarda recuerdos, que tal vez no nos sirvan en un futuro, a pesar de que sabemos que es más inteligente que nosotros, nos agrada por qué no lo puede presumir al hablar pos sí solo, ni siquiera necesitas escribirle, con solo escuchar tu voz sabe lo que quieres y lo que no, tiene una gran seguridad.
Se convirtió en tu mejor amigo sin que te dieras cuenta, se convirtió en tu todo sin necesidad de pensarlo.
Deberíamos de tomar un día lejos de todo eso que lo rodea y de lo que nos rodea, no dejemos que un aparato te conozca mas de lo que tú te conoces, no mueras virtualmente porque tienes muchas posibilidades de revivir pero cuando mueras en la vida real, el no va a resucitarte.
Cuento: Mi otra vida.
Ella nunca descubrió el significado de esa canción… Pero la versión de Lindsey Stirling la hacía soñar… Su padre era un conserje de un teatro, en un horario de 12:00 a.m. a 3:00 a.m. daba escalofríos quedarse después de las 3:00 a.m, ya que se rumoreaba que el piano tocaba siempre la misma canción.
“El fantasma de la opera” a pesar de que era un chica un tanto fría y reservada no mostraba miedo al acompañar a su padre y notar que cuando el cerraba la puerta la primer nota de esa canción se escuchaba a lo lejos.
Una noche su padre estaba enfermo, pero el dinero hacia falta en la casa… Cuando su padre fue a dormir, ella salió corriendo hacia el teatro y limpio todo lo que pudo rápidamente, curiosamente, vio la silueta de una persona pasar cerca de una puerta abierta que curiosamente llevaba hacia un sótano. Con miedo bajo cuidadosamente y miro su reloj que marcaba las 3:01 a.m.
Al bajar encendió la luz, todo estaba lleno de polvo, extrañamente solo encontró un violín empolvado, lo tomo cuidadosamente, recordaba algunas notas y movimientos que observaba cuando había alguna obra, comenzó a tocar su canción favorita y cerró los ojos cuidadosamente pero… Al momento de abrirlos ella estaba en el escenario con el publico mirándola fijamente, comenzó a tocar como si ella hiciera eso a diario, no le importo si se equivocaba en alguna nota solo tocaba, lamentablemente no se percato que en el fondo alguien tocaba el piano… Era un joven de piel blanca, cabello café y ojos grises, sintió que en ese momento ella solo tocaría para él y el solo para ella.
Ellos eran el complemento perfecto… Al terminar la canción ambos salieron del escenario, al encontrarse en el silencio él le dijo:
-Sabía que volverías… Sin saber que decir comenzó a asustarse, extrañamente comenzó a llorar y le dijo:
-¡Hey!, no voy a dejar que te alejes de nuevo, no voy a dejar que te vayas otra vez, no dejare que te sientas sola de nuevo… Esperé años tu regreso, siempre observando a las mismas personas, siempre atrapado en este día… No dejare que mueras hoy, no otra vez… -¿De qué hablas- (contestó ella) soy una estudiante de preparatoria relativamente normal, tengo que regresar a casa, mi padre está enfermo y sé que solo tú puedes ayudarme a volver.
-No puedo ¿de qué estás hablando?, ni siquiera sé donde estoy, me gusta lo que hice pero no puedo quedarme.-
-Ese es el problema… - (suspiró, miró hacia abajo y continuó)
-Hace tiempo que es en la época en la que te encuentras tu tocarías conmigo, pero al pasar por el sótano caíste y te golpeaste tan fuerte la cabeza que moriste, nuestro show salvaría al teatro pero sin embargo tuve que tocar con el dolor que me carcomía por dentro... Eso fue lo que motivo al público, toqué hasta que al bajar al sótano encontré tu violín. Una noche me quede dormido en ese sótano y pedí que volvieras aunque solo fuese en mis sueños, lo único que soñé fue tu silueta acompañada de tu voz diciéndome que regresarías, solo tenía que esperar… pasaron los años y morí por la edad pero mi alma no se fue, se quedo aquí que fue en el lugar donde te perdí, fue el lugar en donde se que te volvería ver, noté que al recordarte podía volver a abrir el paso en el tiempo y vivir esa horrible experiencia de tocar solo, pero… Me siento demasiado mal al recordarte hasta que vi cuando entraste muy pequeña con tu padre, siempre supe que eras tú, pero nunca venías sola… hasta esta noche, solo hay que esperar las 3:00am para que puedas volver, seguiré tocando con tu recuerdo o tal vez, al fin pueda dejar esto…-
-En serio quisiera volver a casa, no entiendo cómo es que llegue aquí, y no entiendo cómo es que me estimas demasiado-
-Es porque eras mi prometida, después del show al día siguiente era nuestra boda, estabas ansiosa y feliz, pero no puedo obligarte a quedarte conmigo, solo tendré que esperarte en la otra vida.-
-Lo siento- (comenzó a llorar), en realidad no creo ser igual a ella.
-Claro que eres como ella por eso amas la música, y a tu familia, por eso te amo a ti… Solo cuídate mucho… (Ella lo miro y al intentar besarlo escucho su nombre a lo lejos, era su padre despertándola)
-¿Qué haces aquí?, tengo prohibido entrar al sótano.-
-Lo siento padre-
-Vamos hija, gracias por hacer la limpieza esta noche-
-No es nada padre.-
Ese día su padre consiguió un nuevo empleo, devolvió las llaves pero tenían una copia la cual ella escondió para que no fueran devueltas.
En la noche volvió la sótano, pero no encontró el violín, si no un piano, con una nota que decía: “fue un placer volverte a ver, ahora tendré que esperar menos tiempo para estar juntos en la otra vida…”
Aporte enviado por Teresa Montserrat García Cervantes.
Tú cuento me gustó ya que si me dieron ganas de leer la obra siento que es muy interesante
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