La noche estaba lluviosa. Cloe corría
de prisa a su casa.
Intento incorporarse, pero no
pudo hacerlo. La silueta se acercaba ya. Grito ¡ayuda! pero nadie la escucho. La
sombra estaba frente a ella. Ya no pudo
hacer más. Solo tomo la decisión de permanecer inmóvil y cerrar los ojos.
El ruido de los pasos se detuvieron frente a ella. Con zozobra abrió
los ojos y ahí estaba…
Era Cloe, una estudiante de
quinto semestre de la preparatoria de Londres, era un día muy especial: 12 de
noviembre.
Asistía a clases de literatura
inglesa, sentada y con la mirada fija en un cuadro. Llego Eitan cubriéndole los
ojos con sus manos y le susurró al oído: Cloe, ¿recuerdas? 12
Cloe sonrió y quitándole las
manos de su cara, volteo y le dijo:
12…. ¡el mejor día de todo el
mundo mi cielo!
La tomo de la mano acercándola a él
y le dio un tierno beso en la mejilla
-
Como pasa el tiempo Cloe, ya tres años juntos
dijo Eitan.
-
Ha sido maravilloso todo este tiempo a su
lado, comento Cloe.
¿Podrás salir esta tarde para
festejar juntos nuestro aniversario?
¡Claro! Respondió Cloe con tono
entusiasmado.
¿Paso por ti a las 5 cariño? Pregunto
Eitan seguro de escuchar una afirmación.
Ambos volvieron a su casa para
realizar los pendientes en su hogar y prepararse para, mas tarde, reunirse de
nuevo.
Cloe paso la tarde recordando los
momentos bellos que había pasado con Eitan. Terminadas sus labores, comenzó a
arreglarse para estar lista.
El reloj marco las 5:00. Cloe
estaba más que lista cuando sonó el timbre de su casa.
Su mama Hellen abrió la puerta y
grito:
Cloe, baja. Eitan ha llegado.
Cloe descendió por las escaleras.
Lucía un vestido corte princesa color azul marino y se había rizado el cabello.
No puede estar más hermosa: pensó
Eitan. Quien se quedó impresionado y sin habla.
Luces muy bien Eithan. Comento Cloe.
Tú pareces la más bella de las
princesas, respondió Eithan.
Cloe se despidió de su mama dándole
un beso en la mejilla al tiempo que decía: volvemos pronto mama.
Eitan La tomo de la mano, dio las
buenas tardes a su mama y juntos se aproximaron al auto. El caballerosamente,
como siempre, abrió la puerta del coche para que Cloe pudiera abordarlo.
Se dirigieron a un jardín. Una
vez que llegaron a él, Cloe observo que el jardín estaba decorado como para una
película romántica: un camino al centro con pétalos de rosas y rodeado con
pequeñas velas, a luz era tenue y hacia agradable el ambiente. Al final del
camino había una pequeña mesa puesta lujosamente con una botella de champagne y
un mesero al lado de ella, invitándola a tomar asiento. Y así, comenzar a
degustar una deliciosa cena a la luz de la luna y de las velas.
Eitan se comportó como todo un
caballero enamorado.
Disfrutaron la cena que el mesero
atentamente les sirvió, casi no cruzaron palabra. Solo se miraban y sonreían.
Al terminar, Eitan la llevo al
camino de rosas y se escucharon suaves notas musicales. La canción era: “All of
me”. Esa era la canción con la que se habían conocido por primera vez. Bailaron
hasta que la música termino. Con delicados besos y susurros al oído, Eitan le decía
a Cloe, lo mucho que la amaba y le agradecía el tiempo que han estado juntos.
Terminando la canción, caminaron
rumbo a un puente. Una vez que llegaron, Eitan saco un pequeño candado con
llave de su bolsa, se lo dio a Cloe y le dijo:
Así como este candado, al
cerrarlo con la llave, nuestro amor quedara sellado por el resto de nuestras
vidas. Porque esto que sentimos, es más fuerte que todo lo existente en nuestro
alrededor. Quiero que nunca olvides lo mucho que te amo. Cerro el candado y
tiro la llave al rio. Se miraron fijamente, terminando la escena con un tierno beso y un abrazo. Así permanecieron
por unos minutos. Cloe lloraba de la emoción: jamás olvidaría ese momento.
Volvieron al auto, viajando de
regreso a casa por la oscura noche. Cloe agradeció a Eitan diciéndole: aun cuando no esté cerca de ti, el cielo de mis
ojos lo podrás mirar siempre volteando la vista hacia arriba. Yo siempre estaré
ahí.
Ambos se unieron para darse un
beso, fue entonces cuando Eitan perdió la noción de la carretera y solo volvió en
si al escuchar el ruido de un motor acercándose, estaba muy cerca el camión y
se estrelló contra ellos, expulsándolos fuera de la carretera y haciendo girar el
auto, conforme iban descendiendo.
Cloe abrió los ojos, no sabía cuánto
tiempo había pasado. Recordó lo ocurrido y rápidamente volteo para mirar a
Eitan. Pero viéndolo muy lastimado solo atino a llamarlo por su nombre cuando su cuerpo se desvaneció y vio una luz blanca. No
supo nada más.
Transcurrieron largos meses para
los padres de Cloe, quienes todos los días rezaban por que su hija despertara y
todo volviera a la normalidad.
Ambos estaban muy tristes, Cloe
era hija única. Hellen y Fredek sufrían mucho al ver a su hija en el hospital y
habían perdido las esperanzas de que despertara.
Sin embargo, llego un día, el que
menos esperaban, Cloe volvió en si abriendo los ojos y diciendo: ¡que estoy
haciendo aquí!
Hellen con lágrimas en los ojos y
entusiasmada le grito al doctor para que la asistiera y ayudara con su hija.
El doctor les pidió que salieran
un momento para que el la revisara diciéndole que más tarde los dejaría entrar
de nuevo.
El doctor salió del cuarto, los
padres de Cloe se acercaron a él. El medico les comunico que gracias a Dios
Cloe había despertado, sin embargo, ella no recordaba nada. Debido al golpe que
recibió en la cabeza ella había perdido el conocimiento y sus recuerdos se habían
quedado ocultos. No sabía quién era ni quienes eran las personas que habían salido
del cuarto.
El galeno les aseguro que era cuestión
de tiempo para que Cloe comenzara a recordar. Que tuvieran paciencia y que los
cuidados que le otorgaran servirían de
mucho para ayudarla en su pronta recuperación.
El doctor dio de alta a Cloe. Sus
padres la llevaron a casa y apoyaron a su hija en todo. Transcurrieron un par de meses pero Lamentablemente ella no
recupero la conciencia.
Se volvió una joven tímida y
temerosa. Optaba por no tener amistades cerca de ella
Sucedió un día que Cloe había salido
por la tarde a la biblioteca, las horas se le pasaron rápidamente. Le pregunto
al bibliotecario: ¿que día es hoy? A lo que el respondió es 12 de Noviembre. El recuerdo de
Eitan esperándola en la puerta de su casa y la romántica cena volvieron a su
mente. El baile, los pétalos, las velas, el puente, el coche…
La lluvia arreciaba fuertemente, era hora de
regresar a casa. La noche caía ya. Ella desesperada solo quería regresar a
casa. Quería recuperar su vida, a su amor.
Corrió desesperada a su casa,
emocionada, triste, lloraba, reía, no sabía en realidad que era lo que sentía. Dos
cuadras se hicieron una eternidad..….
Temerosa solo acertó a permanecer
inmóvil. Abrió los ojos dudosa y con miedo.
Eitan estaba frente a ella. Le extendía
la mano para que se apoyara.
Cloe sintió como si el tiempo no
hubiese pasado. La misma mirada, su corazón latía de prisa. Con su ayuda, logro
levantarse y abrazarse a él.
Habían salido sus padres al
escuchar su llamada. Los cuatro entraron a la casa, Hellen acerco dos toallas para cubrirlos. Cloe preguntaba lo sucedido en
todo el año. Eitan respondía a sus dudas sin dejar de abrazarla.
El miedo había desaparecido, no así
el fuerte latir de su corazón. Ahora sabía que es lo que sentía: emoción, amor,
ansias de recuperar el tiempo perdido.
Luego del accidente, ambos fueron
llevados hospital, Eitan sufrió lesiones en la cara y en el cuello. Despertó en
el hospital preguntando por su novia. Las enfermeras lo tranquilizaron y
dijeron que ella estaba bien aunque no podría verla, por el momento.
Cloe sufrió un fuerte golpe en el
costado de su cabeza al golpearse con el vidrio de la ventanilla. Este se rompió
y provoco múltiples rasguños en cara y manos de ella. El golpe hizo que Cloe perdiera el conocimiento
y no lo recuperara sino hasta después de mucho tiempo.
Así transcurrió el tiempo. Hasta que
un día muy de mañana, Eitan recibió la llamada de Hellen diciéndole que Cloe por
fin se había despertado.
ARIZBETH....CUENTO...